domingo, 16 de marzo de 2014


SEGURIDAD DE LA INFORMACIÓN

En la Seguridad de la Información el objetivo de la protección son los datos mismos y trata de evitar su perdida y modificación non-autorizado. 
El motivo o el motor para implementar medidas de protección, que responden a la Seguridad de la Información, es el propio interés de la institución o persona que maneja los datos, porque la pérdida o modificación de los datos, le puede causar un daño (material o inmaterial).



Al hablar de seguridad hemos preferido centrarnos en la información misma, aunque a menudo se hable de seguridad informática, de seguridad de los sistemas de información o de seguridad de las tecnologías de la información.
En cualquier caso hay tres aspectos principales, como distintas vertientes de la seguridad.


  • La confidencialidad: se cumple cuando solo las personas autorizadas (en su sentido amplio podríamos referirnos también a sistemas) pueden conocer los datos o la información correspondiente.   Podemos preguntarnos ¿qué ocurriría si un soporte magnético con los datos de nuestros empleados o clientes fuera cedido a terceros? ¿Cuál podría ser su uso final? ¿Habrá una cadena de cesiones o ventas incontroladas de esos datos, que podría incluir datos como domicilios o perfil económico, o incluso datos médicos? ¡Y si alguien se hiciera con un disquete con lo que perciben los directivos de nuestra entidad?
  • La integridad: consiste en que sólo las personas autorizadas puedan variar (modificar o borrar) los datos. Además deben quedar pistas para control posterior y para auditoria.  Pensemos que alguien variara datos de forma que perdiéramos la información de determinadas deudas a cobrar (o que sin perderla tuviéramos que recurrir a la información en papel), o que modificara la última parte de los domicilios de algunos clientes.  Algunas de estas acciones se podrían tardar en detectar, y tal vez las diferentes copias de seguridad hechas a lo largo del tiempo estarían viciadas (corruptas decimos a veces), lo que haría difícil la reconstrucción.
  • La disponibilidad: se cumple si las personas autorizadas pueden acceder a tiempo a la información.El disponer de la información después del momento necesario puede equivaler a al no disponibilidad. Otro tema es disponer de la información a tiempo pero que esta no sea correcta, e incluso que no se sepa, lo que puede originar la toma de decisiones erróneas.
Otro caso grave es la no disponibilidad absoluta. Por haberse producido algún desastre. En este caso a medida que pasa el tiempo el impacto será mayor, hasta llegar a suponer la no continuidad de la entidad, como ha pasado en muchos de los casos producidos (más de un 80% según estadísticas), ya que las incidencias son frecuentes, y tenemos cercano el caso de los daños en el área de Acapulco.
En relación con ello deben existir soluciones alternativas, basadas en medios propios o contratados, copias actualizadas de la información crítica y de programas en un lugar diferente, y un verdadero plan de continuidad que permitía restablecer las operaciones en un tiempo inferior o igual al prefijo.
Para ello los usuarios habrán determinado previamente la criticidad de las aplicaciones y el impacto en sus áreas por parte de un comité, se habrán determinado las prioridades.

En la preparación y actualización del plan debemos pensar en situaciones posibles y en el impacto que tendrían en nuestra entidad (en su caso en las de nuestros clientes), especialmente si no disponemos de la información necesaria almacenada en lugares alternativos.

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